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600 km en bicicleta, durmiendo en conventos y comiendo bacalao: así se viaja por Europa con menos de 2.500 euros

Crónica del Camino Portugués a Santiago de Compostela, una ruta milenaria que se puede recorrer en bici desde Lisboa en 15 días. Guía práctica con etapas, presupuesto y todo lo que necesitás saber para salirte de la caja y viajar distinto.

Por Sandra Mosconi

Esta no es una propuesta clásica de vacaciones —y menos en Europa—, pero es profundamente atractiva y seguro va a llenarte el alma de experiencias que juntes en el camino. Aquí se propone un diseño de viaje muy distinto: más lento, menos masivo, pero inmersivo como pocos, para conocer lugares y gente. De esa gente que te regala una sonrisa franca cuando necesitás algo.

Camino Portugués de Santiago de Compostela en bicicleta. Así de simple y así de potente.

Señal del Camino De Santiago de Compostela
La clásica señal que simboliza todos los caminos a Santiago de Compostela

En bicicleta es posible explorar partes recónditas del camino a una velocidad justa y con una cercanía ideal: atravesar pueblitos, recorrer sus calles a gusto, descubrir la comida local, frenar donde te llame la atención un paisaje o una iglesia centenaria. No hay apuro. El camino te marca el ritmo.

Si ya viajaste o planeás viajar a Europa, seguramente pensás en capitales famosas, museos, bares y lugares históricos. Eso está bien, pero también implica gastar grandes cantidades de dinero en sitios repletos de turistas y locales adaptados a hacerte gastar. Depende del gusto y la personalidad, pero esta propuesta es para aquellos que quieran desafiarse, probar algo distinto, y vivir una experiencia igual de segura, mítica y muy auténtica.

Para este viaje es importante contar con algo de entrenamiento; no es necesario ser deportista de élite. El Camino de Santiago en bici es más mental que físico, pero estar en buenas condiciones es necesario para prevenir lesiones y disfrutar cada etapa.

Principales rutas del Camino De Santiago de Compostela

¿Qué es el Camino de Santiago de Compostela?

Se trata de una antigua red de rutas de peregrinación cristiana cuyos caminos convergen en la Catedral de Santiago de Compostela, en Galicia, España. El objetivo histórico era venerar la tumba del apóstol Santiago. La red de rutas es diversa y sus orígenes se encuentran en países como Francia, Portugal o la propia España. Entre los más conocidos están el Camino Primitivo, el Camino del Norte y el Camino Portugués. Actualmente, la experiencia de peregrinación es una mezcla más cultural que netamente religiosa: personas de todo el mundo lo recorren buscando aventura, reflexión o simplemente un viaje diferente.

A burro tambien es posible hacer el Camino De Santiago.

Propuesta de viaje: 15 días en Europa

Vuelos desde Buenos Aires a Madrid

Si tenés cierta flexibilidad y anticipación para planificar el viaje, el primer paso es conseguir el vuelo más económico. En Skyscanner, seleccionando la ciudad de destino y “fecha flexible”, es posible elegir el mes de viaje y probar distintas combinaciones de ida y vuelta hasta encontrar la opción más económica. La plataforma ofrece opciones de visualización que facilitan la elección

Bicicleta y accesorios

En Madrid, la mejor opción es comprar una bicicleta de segunda mano a través de Marketplace de Facebook. Se pueden encontrar mountain bikes en muy buen estado por entre 400 y 600 euros. Luego del viaje, se puede traer la bici pagando equipaje especial con la aerolínea o venderla en tiendas de segunda mano en España. Aunque el presupuesto de esta nota fue calculado con la opción de traerla como recuerdo.

Antes de comprar los pasajes, es fundamental verificar que la aerolínea elegida ofrezca traslado de equipaje deportivo y consultar los costos. En Con Alforjas, una comunidad de viajeros en bicicleta con mucha experiencia, detallan al máximo cómo transportar una bicicleta en avión.

Una vez en Madrid, los accesorios adicionales imprescindibles son las alforjas y el portaequipaje, que se pueden comprar en segunda mano o en El Corte Inglés. Presupuesto estimado: 150 euros.

Bicicletas con alforjas

La Credencial del Peregrino: tu pasaporte del camino

La Credencial es un documento que se entrega desde la Edad Media como salvoconducto. Hoy funciona como un “pasaporte del camino”: se tramita en la Oficina del Peregrino en Madrid y su función principal es permitir el alojamiento en albergues del camino con grandes descuentos o con una contribución a voluntad. Hay alojamientos públicos y privados: conventos, iglesias, sedes de la Cruz Roja y más.

La condición para obtenerla es que el trayecto se realice “a tracción a sangre”: caminando, en bicicleta, a caballo o incluso en burro (sí, hay quienes peregrinan en burro). La “Compostela” se concede a quienes peregrinen al menos 100 km a pie o 200 km en bicicleta. Durante el camino, se puede hacer sellar la credencial en alojamientos y bodegas de los pueblos del trayecto.

Credencial del Peregrino

Elección del camino

Esta nota se centra en el Camino Portugués a Santiago de Compostela porque, además de ser increíblemente hermoso, no presenta alturas complicadas ni desniveles marcados, algo que para muchos puede ser razón suficiente para animarse. La época del año recomendada es primavera o fines de verano: los meses ideales son mayo, junio y septiembre, cuando hay menos peregrinos en el camino, más plazas de alojamiento en los albergues (que funcionan por orden de llegada) y el clima es agradable.

Desde Portugal, se puede optar por el Camino Portugués tradicional (por el interior) o la versión por la costa. Ambos son espectaculares y en esta nota se detallan las dos opciones.

De Madrid a Portugal: el bus con la bici

Para llegar al punto de partida, se debe tomar un colectivo de larga distancia desde Madrid: a Lisboa (para quienes dispongan de más tiempo) o a Oporto (para la versión más corta). En general, todas las empresas de autobuses de España permiten trasladar una bicicleta con un pago adicional de alrededor de 10 euros por bodega. Las condiciones de traslado son: desmontar la rueda delantera y ajustarla al cuadro, y doblar el manillar para que quede como un “equipo plano”. En la web de Alsa se detallan los requisitos específicos.

Para embalar la bici, dos opciones prácticas: comprar rollo de plástico burbuja y cinta en una ferretería, o conseguir film de cocina grueso (la opción más pro). Lo más importante es que los pedales, plato y horquilla queden cubiertos para no recibir objeciones del conductor al cargar en la bodega. Entre pasaje, plus por bicicleta y elementos de embalaje, el gasto aproximado es de 55 euros.

Etapas del Camino Portugués: de Lisboa a Oporto (340 km)

Para quienes cuenten con algo más de tiempo y de entrenamiento en bicicleta, el trayecto completo desde Lisboa a Santiago de Compostela es de aproximadamente 600 km. Con un promedio de 60 km por día, en 10 jornadas de pedaleo se completa el itinerario. A continuación, las etapas del primer gran tramo: de Lisboa a Oporto.

Lisboa: Punto de inicio del Camino Portugués a Santiago de Compostela

De Lisboa a Azambuja – 60 km. Recorrido rural en el que se puede disfrutar de la cultura ribatejana. En temporada, se pueden probar las anguilas fritas y los caldos portugueses famosos de esta zona. En el recorrido se destaca la Iglesia de Nossa Senhora da Assunção, de estilo renacentista, y la Vila Quinta de Vale de Fornos, una finca vitivinícola donde se pueden degustar distintas variedades de uvas.

Mercado de verduras al paso. Vila Franca da Xira

De Azambuja a Golegã – 63 km. Las iglesias del trayecto merecen un recorrido por su belleza, y el Castillo de Almourol, situado en medio de una isla sobre el río Tajo, es una postal inolvidable. Golega es famosa por la Feria del Caballo y por ser el lugar de nacimiento del Premio Nobel de Literatura José Saramago. Si te gusta el pescado, este es el lugar: el bacalao à lagareiro es la estrella de los platos de esta región.

Golegã tierra de caballos y Saramago

De Golegã a Alvaiazere – 63 km. Este tramo es una transición entre paisajes rurales y zonas boscosas. Entre los poblados se destaca Tomar, antigua sede de la Orden de los Templarios, una ciudad muy fotogénica y con enorme riqueza histórica y cultural. Se puede visitar el Convento de Cristo y el Castillo Templario, además de otras iglesias monumentales.

De Alvaiazere a Coimbra – 60 km. El camino transcurre por una antigua calzada romana. En el pueblo de Ansião se encuentra el espectacular castillo de Santiago da Guarda. Atravesando diversos pueblos, se llega a Coímbra, una hermosa ciudad que en la antigüedad fue capital de Portugal y hoy es Patrimonio de la Humanidad. También es famosa por albergar una de las universidades más antiguas de Europa, fundada en 1290. Los edificios universitarios, las catedrales y los paseos evocan otra época; en periodo lectivo, se puede ver a los estudiantes vestidos con capas negras. Si bien J.K. Rowling se inspiró en Oporto para sus libros, caminar por estas calles recuerda mucho el universo de la escritora. En Coímbra, algunos conventos funcionan como albergues del camino: vale la pena intentar quedarse en uno, como experiencia única.

Coimbra, antigua capital de Portugal y Patrimonio de la Humanidad

De Coimbra a Albergaria-a-Velha – 64 km. El trayecto pasa por el Conjunto Monumental de Buçaco, un sitio arquitectónico y botánico que tiene en su centro el Palacio Real, hoy convertido en hotel, considerado el último legado de los Reyes de Portugal.

Águeda y el tan copiado camino de los paraguas.

De Albergaria-a-Velha a Oporto – 62 km. El entorno de este tramo es de bosques y plantaciones de eucaliptos, atravesando poblados con arquitectura de época y fuerte cultura jacobea, un trayecto en el que el Camino a Santiago se siente cada vez más próximo. La llegada a Oporto es uno de los momentos más bellos del recorrido: la ciudad es considerada una de las más hermosas de Europa. Esta etapa merece al menos un día de descanso para perderse en sus vistas panorámicas, callejuelas, viñedos de vino Oporto y sus librerías. Aquí se encuentra la Librería Lello, de estilo negótico, considerada una de las más bellas del mundo.

Se recomiendan también las visitas guiadas a la gorra (free tours), como las de Sandemans, que cuentan la conmovedora historia de la Revolución de los Claveles, capaz de arrancar más de un lagrimón.

Llegada a Porto
Mural en honor a la Revolución de los Claveles. Porto

Alternativa: el Camino Portugués por la Costa (260 km)

Para quienes prefieran la brisa del Atlántico y los paisajes costeros, existe la variante por la costa, que discurre pegada al océano durante gran parte del recorrido. En bicicleta, se completa en unas 4 a 5 jornadas. Ambos caminos se unen en Redondela, a unos 90 km de Santiago.

De Oporto a Viana do Castelo – 72 km. El camino costero arranca bordeando el Atlántico y pasa por Vila do Conde y Póvoa de Varzim, localidades pesqueras con playas extensas. Esposende marca la entrada al Parque Natural del Litoral Norte, un tramo de dunas y naturaleza salvaje. Viana do Castelo, al pie del Monte de Santa Luzia, ofrece una de las vistas panorámicas más impresionantes del norte de Portugal. Su basílica neobizantina en la cima del monte es imperdible

De Viana do Castelo a Baiona (España) – 65 km. El camino continúa por la costa, cruzando Caminha, una villa pintoresca en la desembocadura del río Miño. Desde aquí se cruza a España (por A Guarda) y se pedalea por la costa gallega hasta Baiona, un puerto histórico donde llegó la carabela Pinta con la noticia del descubrimiento de América. Su fortaleza frente al mar y sus playas son un regalo para los sentidos.

Camino a A Guarda, cruce fronterizo hacia España

De Baiona a Redondela – 32 km. Un tramo costero que pasa por Vigo, la ciudad más grande de Galicia, con su animado puerto y las Islas Cíes como telón de fondo (declaradas por los romanos como “Islas de los Dioses”). En Redondela, el camino costero se une con el tradicional para los últimos 90 km hasta Santiago.

De Redondela a Santiago de Compostela – 90 km. Desde Redondela, ambos caminos comparten la ruta final. El trayecto pasa por Pontevedra, Caldas de Reis y Padrón antes de la gloriosa llegada a Santiago. Estos últimos kilómetros, con la mezcla de cansancio, emoción y paisaje gallego, son el broche de oro de toda la aventura.

llegada a la Catedral De Santiago de Compostela y fin del camino

Comer bien y barato: la gastronomía del Camino

Uno de los grandes placeres del Camino Portugués es la comida. Y la buena noticia es que no hace falta gastar fortunas para comer bien. De hecho, la combinación de cocina propia en los albergues, compras inteligentes en supermercados, mercados locales y los famosos “menús del peregrino” hacen que la alimentación sea uno de los gastos más controlables del viaje.

Cocinar en los albergues: la opción más económica

Muchos de los albergues del Camino disponen de instalaciones para cocinar: heladeras, hornallas, microondas y hasta sartenes y ollas. Estas cocinas compartidas no solo permiten ahorrar, sino que se convierten en un espacio de encuentro donde peregrinos de todo el mundo intercambian recetas, historias del día y alguna que otra botella de vino. Es parte de la experiencia.

La estrategia más económica es comprar en supermercados. En Portugal, las cadenas más accesibles son Pingo Doce y Continente, con precios muy razonables. Lidl también es una excelente opción para productos básicos: pasta, arroz, legumbres, conservas y pan fresco. Ya en España, Mercadona y Lidl son los aliados del peregrino. Con 8 a 12 euros por día se puede comer bastante bien cocinando en el albergue: un desayuno con café, tostadas y queso por unos 3 euros, y una cena sencilla pero contundente con pasta, verduras y algo de proteína por otros 5 o 6 euros.

Mercados locales: el corazón gastronómico de cada pueblo

Otra opción fascinante es visitar los mercados locales de los pueblos del camino, donde los precios son accesibles y la calidad inmejorable. En Lisboa, los mercados ofrecen verduras frescas, quesos y el bacalao que Portugal adora. En Coímbra, el mercado municipal bulle de energía con frutas, carnes y pescados a precios razonables. En Oporto, el Mercado de Bolhão —recientemente renovado— conserva su atmósfera tradicional. Y a lo largo de Galicia, los mercados ofrecen productos de la huerta, pulpo fresco y quesos locales. Un consejo: llegar temprano es clave, las mejores cosas se agotan rápido.

El menú del peregrino: una institución sagrada

En España existe una institución gastronómica bendita: el menú del peregrino. Por entre 8 y 12 euros se accede a tres platos completos —entrada, plato principal y postre— más pan, y café. Es casi una fantasía comparado con lo que se pagaría en un restaurante convencional. En Portugal, esta tradición es menos común pero existe, con precios similares. La estrategia ideal: el menú al mediodía como comida fuerte del día, y una cena ligera en el albergue.

imperdible la clásica torta De Santiago.

Platos imperdibles por región

En la zona de Lisboa: el bacalao (en cualquiera de sus más de mil preparaciones portuguesas), la caldo verde, los pastéis de Belém y las sardinas asadas en temporada. En Coimbra y el centro: el leitão da Bairrada (cochinillo asado), los arroces de marisco y los dulces conventuales. En Oporto: la francesinha (sándwich gratinado con salsa picante), el arroz de marisco mojado y las tripas à moda do Porto. En Galicia: el pulpo a feira, la empanada gallega, el lacón con grelos, los pimientos de Padrón y la torta de Santiago como broche dulce del viaje.

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