El campeón del mundo fue la gran figura en el Monumental con pases claves, el gol de la victoria y un festejo a lo Riquelme. El arbitraje de Darío Herrera quedó en el centro de la escena tras perdonarle la segunda amarilla a Rivero y no sancionar una jugada muy discutible en el área xeneize sobre el cierre del partido.
Por Matías Nuñez Hunter
El Superclásico comenzó con un duro revés para el dueño de casa por la lesión de Sebastián Driussi apenas iniciado el encuentro, pero rápidamente Leandro Paredes se hizo dueño absoluto del juego. El mediocampista manejó los hilos de Boca Juniors y filtró tres pases claves que desarticularon por completo a la defensa rival. Justamente en el final del primer tiempo, una de esas asistencias con precisión quirúrgica dejó a Miguel Merentiel en una posición inmejorable, obligando a Rivero a interceptar el balón con la mano dentro del área. Aunque la pena máxima fue indiscutible, Darío Herrera protagonizó la primera gran controversia de la tarde al perdonarle la segunda amarilla y posterior expulsión al defensor millonario.
Sin inmutarse por el clima hostil, el propio Paredes tomó el balón, selló el 1 a 0 con una ejecución implacable y se plantó de cara a las tribunas en pleno Monumental para festejar con el histórico «Topo Gigio» a lo Juan Román Riquelme, silenciando al estadio antes de irse a los vestuarios.
En el complemento, River Plate salió con la obligación de buscar el empate impulsado por los grandes rendimientos de sus figuras: el incansable Marcos «Huevo» Acuña, que tiró para adelante todo el partido destacándose tanto en la marca como en la proyección ofensiva, y el joven arquero Beltrán, quien tuvo un debut increíble manteniendo a su equipo con vida gracias a sus grandes atajadas. Pese a ese empuje, el local recibió un duro golpe psicológico cuando Merentiel le tiró un caño espectacular a Aníbal Moreno en la mitad de la cancha, un lujo totalmente desmoralizante para la cabeza de un equipo de Núñez que buscaba la igualdad.
La intensidad fue en aumento hasta llegar a un cierre al rojo vivo en tiempo de descuento, cuando Lautaro Blanco cargó por la espalda a Lucas Martínez Quarta dentro del área xeneize. Se trató de una jugada gris y muy discutible, pero Herrera desestimó el contacto y decidió no pitar, desatando la furia generalizada y decretando el final de un clásico envuelto en la polémica.

Post partido, el reconocido periodista, Gastón Edul invitó a Paredes a su stream con «Davo Xeneze», donde el capitán de Boca dejó varios títulos sobre el partido, el rival y una posible llegada de Dybala al equipo. Entre estos títulos se destacó:
«si eso es penal, hay miles por partido»
Destacando su postura sobre la polémica del final y el posible penal de Blanco sobre Martinez Quarta.
Lo que se le viene a Boca y a River en la Copa de la Liga; El xeneize visitará a Defensa y Justicia el dia jueves 23 a las 20:00 horas y River recibirá a Aldosivi el sábado a las 21:30 horas.
