Estudiantes, docentes, gremios y ciudadanos autoconvocados se movilizaron este 12 de mayo hacia Plaza de Mayo. Reclaman por la actualización del presupuesto educativo y la recomposición salarial del personal docente y no docente.
Por: Matías Nuñez Hunter
Una multitud volvió a copar el centro porteño y las principales plazas del país, en una nueva y masiva Marcha Federal Universitaria. Bajo la consigna de defender la educación pública y de calidad, la comunidad académica exigió respuestas urgentes ante el congelamiento presupuestario y la pérdida del poder adquisitivo de los salarios.
La concentración principal comenzó al mediodía en la Plaza del Congreso, desde donde columnas de diferentes facultades de la Universidad de Buenos Aires (UBA), junto a universidades del conurbano y organizaciones sociales, marcharon hacia la Plaza de Mayo. El escenario principal fue el epicentro de un reclamo que unió a distintas generaciones: desde jóvenes que cursan sus primeros años, hasta egresados, familias enteras y jubilados que se acercaron a mostrar su apoyo.
En la ciudad de Buenos Aires, según cálculos de LA NACION, participaron unas 120.000 personas. Las columnas comenzaron a moverse al mediodía. La Universidad de Buenos Aires (UBA), como siempre, avanzó desde la Plaza Houssay. A las 17 sonó el Himno Nacional.
La movilización fue convocada por el Frente Sindical de Universidades Nacionales, la Federación Universitaria Argentina (FUA) y el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN). Los manifestantes señalaron que la situación financiera de las instituciones es "crítica", afectando no solo los sueldos, sino también el mantenimiento de los edificios, los programas de investigación, las becas estudiantiles y el funcionamiento de los hospitales universitarios.
Se leyó el documento que habían acordado e insistieron en que el financiamiento del sistema universitario nacional está en estado crítico debido a que el Gobierno “incumple la regla democrática y constitucional básica”, que implica cumplir con la ley.
“Las transferencias a universidades nacionales registraron una caída real acumulada del 45,6% entre 2023 y 2026, lo que implica una reducción inédita de los recursos disponibles para el sostenimiento del sistema universitario”, señalaron.

Movilización a Plaza de Mayo de los primeros manifestantes que participan de la marcha universitaria. (Foto: captura TN)
La jornada estuvo marcada por un fuerte trasfondo político y cruces directos con el Gobierno nacional. El vicerrector de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Emiliano Yacobitti, apuntó duramente contra el Ejecutivo, acusándolo de intentar deslegitimar el reclamo y exigiendo el cumplimiento de la ley de financiamiento educativo.
Las declaraciones de Yacobitti también respondieron a los dichos del subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, quien había calificado la protesta como "influenciada por la política". El vicerrector tildó estas afirmaciones de "provocación" y destacó la transversalidad del reclamo: "Hoy se movilizan miles de personas que votaron a Javier Milei, pero que están en contra de que destruya las universidades públicas", afirmó.

El eje central del conflicto radica en la crítica situación que atraviesan los profesionales de la educación. "Estamos frente a algo que es muy difícil de entender, frente a un Gobierno que el Congreso sanciona una ley y no la cumple, que vota un presupuesto que después no lo ejecuta", cuestionó Yacobitti.
En ese sentido, ilustró la gravedad de la crisis salarial que empuja a la docencia al pluriempleo:
La jornada transcurrió de manera pacífica, pero dejó una postal contundente en las calles. Con un sistema universitario en alerta y un cuerpo docente golpeado por la inflación, la defensa de la educación pública sigue siendo una de las causas que mayor capacidad de movilización genera en la sociedad argentina. A la espera de respuestas, los gremios no descartan profundizar las medidas si el Gobierno no habilita los fondos que marca la ley.
