Un juego que prometía ser un duelo físico e intenso se transformó en un altercado masivo en la cancha con varias suspensiones anunciadas por la liga.
Por Santiago Rosa
En el partido de la temporada regular de la NBA disputado el Viernes 6 de Febrero en el Spectrum Center de Charlotte, lo que comenzó como un duelo competitivo por la Conferencia Este entre los Detroit Pistons y los Charlotte Hornets terminó en una trifulca en pleno partido. El altercado se desató durante el tercer cuarto del juego y derivó en la expulsión inmediata de cuatro jugadores y múltiples sanciones por parte de la liga.
La situación tuvo origen en una jugada física entre el pívot de los Detroit Pistons Jalen Duren y el francés Moussa Diabaté de los Hornets, cuando Diabaté cometió una dura falta y ambos terminaron cara a cara. La tensión escaló rápidamente: primero hubo empujones entra los jugadores mencionados, a lo que después se sumaron Miles Bridges y Isaiah Stewart, quienes se ganaron la fama de ser jugadores problemáticos, en un intercambio de insultos y golpes que ya ha tenido una precuela la temporada pasada.

Poco después de comenzar el altercado, Miles Bridges de los Hornets se adentró en el conflicto y lanzó un puñetazo, como respuesta, el veterano Isaiah Stewart de los Pistons entró a la cancha desde el banquillo para sumarse a la pelea, lo que enfureció aún más la situación. Como resultado, Diabaté, Bridges, Duren y Stewart fueron expulsados del juego por los árbitros y el encuentro sufrió varios minutos de interrupción antes de reanudarse.

La NBA no tardó en tomar cartas en el asunto: la liga anunció la suspensión de los cuatro jugadores involucrados. Los jugadores del conjunto local, Miles Bridges y Moussa Diabaté, fueron suspendidos por cuatro juegos cada uno por las agresiones cometidas, mientras que del lado de la visita, Jalen Duren fue el menos damnificado con una sanción únicamente por la expulsión a causa de la doble falta técnica, lo que equivale a dos partidos fuera de las pistas.
En cambio, Isaiah Stewart recibió la sanción mas severa debido a su intervención desde el banquillo para agredir físicamente al jugador rival, a su vez, por ser considerado reincidente en este tipo de situaciones, su sanción se terminó por resolver en 7 partidos de suspensión. Además, tanto los jugadores involucrados como las franquicias, deberán pagarle a la liga multas económicas por conducta antideportiva que van desde 10.000 a 70.000 dólares.
Pese al caos dentro de la cancha, los 4 jugadores fueron expulsados de dicho encuentro y el partido terminó con normalidad, los Detroit Pistons lograron quedarse con la victoria por 110-104 en su visita a Charlotte, interrumpiendo la racha de 8 victorias consecutivas de los Hornets, dejando muchas preguntas sobre el control emocional y disciplina, y que tanto puede afectar al curso de la campaña en el más alto nivel de competitividad.
