Hermanados por el agua: la selva amazónica alimenta parte de la lluvia de la pampa. Qué proponen Flávio Bolsonaro y Lula para la Amazonia y qué está en juego para el campo argentino según quién gane las elecciones en Brasil.
Este domingo 25 de octubre son las elecciones en Brasil, y el país elige presidente entre Flávio Bolsonaro y Lula. Y no da lo mismo quién gane, porque cada uno tiene un plan distinto para la Amazonia, y lo que pase con sus árboles también se va a sentir en el campo argentino.
¿Por qué? Porque los árboles de la Amazonia sacan agua del suelo y la sueltan al aire como vapor. Ese vapor se vuelve lluvia sobre la misma selva, y los árboles lo vuelven a absorber y a soltar, hasta seis veces. En ese ida y vuelta, el viento lleva la humedad hacia el oeste hasta la cordillera de los Andes, que la desvía hacia el sur. Son los ríos voladores, corrientes de vapor que no se ven y que terminan como lluvia en nuestra pampa. Según distintos estudios científicos, entre el 16% y el 23% de la lluvia que cae en la cuenca del Plata en la temporada húmeda llega por ese camino.
Amazonia: qué pasa si gana Flávio Bolsonaro
Flávio promete terminar con la deforestación ilegal para 2029. Ilegal. Lo que se tala con permiso no entra en esa promesa. Además quiere que los permisos ambientales salgan más rápido y fusionar funciones de tres organismos. Uno es el Instituto Brasileño del Medio Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables (Ibama), que controla y multa la tala ilegal. Los otros son el Instituto Chico Mendes de Conservación de la Biodiversidad (ICMBio), que administra las áreas protegidas, y la Fundación Nacional de los Pueblos Indígenas (Funai). El viernes adelantó qué espera del Ibama si gana y dijo que “va a dejar de perseguir”. La pregunta que queda es quién va a controlar la tala.
Hay antecedentes. En 2019 presentó un proyecto para eliminar la Reserva Legal, que es la parte de cada campo que la ley obliga a dejar con monte nativo. Lo retiró a los cuatro meses. Según un estudio de ese año, habría permitido talar más que la mitad de la Argentina continental. Su campaña no aclaró si lo volvería a presentar. Y durante el gobierno de su padre, Jair Bolsonaro, entre 2019 y 2022, la Amazonia perdió una superficie igual a una provincia de Misiones y media, según un cálculo de Greenpeace con datos del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE).

Amazonia: qué pasa si gana Lula
Lula promete deforestación neta cero para 2030. Neta quiere decir que se puede seguir talando, siempre que se recupere la misma cantidad de bosque. O sea, tampoco promete dejar de talar. Además quiere reforzar los organismos de control y destinar más tierras públicas a áreas protegidas y territorios indígenas. Y eso pesa, porque en Brasil las tierras indígenas frenan la tala. En las últimas tres décadas, de cada cien hectáreas de monte nativo, en tierras indígenas se perdió una y en campos privados, veinte, según MapBiomas.
En el último año se taló en la Amazonia, en promedio, casi una cancha del Monumental por minuto, según una estimación del INPE. Es el nivel más bajo desde 1988. En 2022, último año de Jair Bolsonaro, eran tres canchas por minuto. Entre 2023 y 2026, con Lula, se perdió una superficie igual a más de tres cuartos de Misiones.
Por qué importa para el campo argentino
Ninguno de los dos promete que se deje de talar y a la lluvia no le importa si el árbol se cortó con permisos o sin permisos. La humedad se pierde igual. Gane quien gane las elecciones en Brasil, lo que va a llegar a la pampa depende de cuánta selva quede en pie.
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