En marzo de 2026, dos jurados de Estados Unidos (en los estados de Nuevo México y California) fallaron en contra de Youtube, propiedad de Google, y Meta por daños causados a menores de edad, en una decisión que pone en cuestión el diseño de las plataformas digitales.
Uno de los casos que impulsó este conflicto es el de una joven que comenzó a usar las redes desde los 6 años y sufrió años después depresión, ansiedad y problemas de imagen corporal. Esto generó que un jurado en Los Ángeles determinara que las plataformas eran negligentes porque estaban diseñadas para generar adicción a través de funciones como reproducción automática, scroll infinito y notificaciones constantes.
Sin embargo, el caso más grave fue el fallo en Nuevo México en contra de Meta. La investigación se originó en una operación encubierta en 2023: agentes crearon un perfil falso de una niña de 13 años en las plataformas de Meta; el perfil fue inundado con imágenes y solicitudes de abusadores sexuales. Por este motivo, Meta fue condenada porque se probó que sabía sobre la explotación sexual infantil en sus plataformas y aún así no actuó lo suficiente, priorizó las ganancias y ocultó información.
De este modo no se juzga el contenido de las plataformas, lo que suben los usuarios, sino el diseño de las redes y aplicaciones que está especializado para que permanezcamos mucho tiempo. Las redes sociales no son neutrales, están diseñadas para enganchar. Es por eso que se está juzgando a Youtube y a Meta por generar estos problemas en la sociedad y por querer priorizar más a sus plataformas para generar más ganancia que a la población que es la que consume.
