La modelo volvió a quedar en el centro de la escena mediática luego de confirmar el termino de su relación con Emanuel Ortega, con el cuál llevaba 6 años. La ruptura se da a menos de cumplir un mes de haberse casado en una pequeña ceremonia por civil.
Por Angeles La Spina

A través de una historia en sus redes sociales, la modelo comunicó la decisión de dar un paso al costado. En el texto, aclaro que «Cada pareja es un mundo, con sus propios acuerdos, y algunos no son negociables» lo que generó múltiples teorías sobre el motivo de separación.
Luego de esta noticia, los canales mediáticos y las redes sociales empezaron a hablar de una supuesta tercera en discordia. La primera mujer que se nombró fue la escritora Mariana Marx, la cual está vinculada al entorno cercano de la familia Ortega y amiga de Ana Paula Dutil (ex pareja del músico). Según los rumores, Prandi se habría presentado de manera sorpresiva en un estudio de grabación donde Ortega y Marx coincidían por razones laborales, desatando una fuerte discusión. Finalmente la escritora rompió el silencio desmintiendo los rumores y aclarando que no mantiene ningún vinculo amoroso con Emanuel.
La segunda mujer en el ojo de la tormenta es Josefina Lynch, modelo argentina y ex pareja del músico Joaquin Levinton. Por el momento no dio ninguna declaración en los medios sobre el rubor de su
Las palabras de los Ortega
Frente al acorralamiento de los medios en la puerta de su casa, Emanuel Ortega rompió el silencio y aclaro su situación actual luego de la ruptura. Visiblemente afectado por la situación, Ortega optó por la discrecionalidad aunque admitió estar atravesando un momento difícil. ”Estoy como puedo. No estoy bien, pero ya va a pasar”, expresó el cantante.
A su vez se disculpó por su presentación ante las cámaras y pidió respeto por su intimidad: “Les pido disculpas y sepan entender el momento. Respeto mucho su trabajo, lo super entiendo, pero entiéndanme a mi, por favor. Es un momento que quisiera conservar en el ámbito privado”. Ante la consulta de los periodistas sobre el motivo de su separación con Prandi y de si existía una posibilidad de una reconciliación, Ortega decidió no responder.
Sus hermanos también hablaron, por su parte Julieta Ortega, comprendió y defendió a su hermano respecto a los rumores de infidelidad con Mariana Marx aclarando que se trata de un espacio de trabajo compartido por profesionales y equipos técnicos. A su ves, negó las versiones de internas de familiares y lamentó la exposición mediática a la que se ve arrastrada la familia. Aunque no se quedo callada y apuntó contra Prandi, criticando la forma en la que se comunico la separación. «Me parece que esta no es la manera de encarar una separación. hay que esperar que bajen las aguas, respirar hondo y bancar antes de subir algo, porque después su haces eso, tenés que salir a dar explicaciones. Tiraste la piedra y escondiste la mano» , expresó.
Por otro lado, Martin Ortega, reconoció que la noticia los sorprendió a todos y que no estan acostumbrados a ese nivel de exposición publica. Ante las dudas del periodista sobre su opinion del comunicado de la modelo, prefirió ser prudente: «Siempre es mejor ser discreto, no voy a hacer juicio de valor sobre lo que ella hizo o no hizo». Al igual que su hermana, Martin desmintió las versiones malintencionadas sobre el espacio de trabajo de su hermano. Aclaró que se trata de un espacio profesional y que el lugar cuenta con un departamento en la planta baja para jornadas de grabación nocturnas, descartando todo tipo de especulaciones.
La sombra del pasado

Cada avance en la vida amorosa de Julieta Prandi reaviva inevitablemente la memoria de su complejo pasado judicial y el prolongado calvario que vivió por su exmarido y padre de sus hijos, Claudio Contardi. Tres años de denuncias públicas y judiciales por violencia familiar, hostigamiento y despojo económico tras su separación, la causa escaló hasta los tribunales penales. El tribunal condenó a Contardi a 19 años de prisión por abuso sexual cometido en contexto de violencia de género, ordenando su inmediata detención.
Posteriormente, el tribunal ratificó la responsabilidad penal y mantuvo firme la reclusión del empresario, aunque hizo lugar parcialmente a un recurso de la defensa para ajustar la pena a 18 años y 6 meses de cárcel al descartar un agravante específico. De este modo, mientras transita el impacto de su separación de Emanuel Ortega, la modelo convive con el peso de una historia de pura resiliencia.
