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Malvinas, Escocia, Gales e Irlanda: Reino Unido en crisis

Mientras Londres defiende la autodeterminación de 3.500 habitantes en Malvinas, le niega el mismo derecho a millones de escoceses, galeses e irlandeses que hoy presionan por su independencia.

Por Celeste Battiato

La bandera de los jugadores tras eliminar a Inglaterra del Mundial es hoy el estandarte de un reclamo que despierta nuevas voces y pone en jaque a Londres.

¿Qué pasó en Cardiff?

«El tiempo de Westminster está llegando a su fin«


Tres líderes, tres naciones, un mismo reclamo. El lunes 14 de septiembre, en Cardiff, John Swinney (Escocia), Rhun ap Iorwerth (Gales) y Michelle O’Neill (Irlanda del Norte) firmaron un memorando de intención hacia la independencia de sus territorios. Algo que hasta acá nunca habíamos visto: tres naciones parte del Reino Unido representadas por líderes que impulsan la separación, con mandato popular. «El tiempo de Westminster está llegando a su fin», afirmaron en el documento. Del otro lado del charco, mientras esto sucedía, Argentina redoblaba su reclamo por Malvinas con la presentación del proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional.

John Swinney, Rhun ap Iorwerth, Michelle O'Neill y Mary Lou McDonald posan juntos tras firmar el memorando de autodeterminación en Cardiff
De izquierda a derecha: Michelle O’Neill, Mary Lou McDonald, Rhun ap Iorwerth y John Swinney, tras la firma del memorando en Cardiff


Malvinas y la autodeterminación: el argumento de Reino Unido

Nuestro reclamo, que data de décadas, no necesita la fractura del Reino Unido para sostenerse. Pero algo resulta interesante para destacar acá: cada grieta interna contribuye a debilitar el mismo argumento que Londres repite desde hace más de cuarenta años con respecto a los kelpers. El canciller Quirno fue determinante: el memorándum de Cardiff «le da otra relevancia» a nuestro reclamo. Llena de fricciones y contiendas, la historia del Reino Unido lleva tres siglos resistiendo sin desmoronarse. La olla a presión hierve más fuerte que nunca, aunque eso no signifique que vaya a explotar.

Tres reclamos, tres velocidades

Parecidos pero diferentes: distintas naciones, distintos reclamos, una idea común. Escocia exige un nuevo referéndum de independencia. Tiene un argumento que en 2014 no tenía: votó en contra del Brexit y quedó afuera de la Unión Europea igual. Gales, con gobierno independentista por primera vez en su historia, pisa el freno: no habrá referéndum antes de 2030. Irlanda del Norte es un caso aparte. No busca independizarse sola, sino unirse a la República de Irlanda, de la que quedó separada en 1922. El Acuerdo del Viernes Santo, firmado en 1998, ya prevé por escrito una consulta sobre esa reunificación.

Mapa del Reino Unido con sus cuatro naciones: Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte, y la República de Irlanda independiente
Las cuatro naciones del Reino Unido: Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte, junto a la República de Irlanda, ya independiente. Ilustración propia.


Decir no es hacer

La contradicción la puso en evidencia el propio primer ministro británico, Andy Burnham: en el Parlamento sugirió que un nuevo referéndum era posible «con consenso claro», pero casi por detrás le escribió a Swinney para que no haya dudas: el tema seguía «fuera de discusión». Defiende para los kelpers lo que le niega a sus continentales.

Trump, Malvinas y la Irlanda unificada

Como si fuese poco, Trump, aliado de Milei en diversos asuntos, visita Dublín. Washington se mete de lleno en el tablero británico, y el presidente de Estados Unidos dice que le encantaría ver una Irlanda unificada. Además su gobierno estaría reconsiderando la histórica neutralidad sobre Malvinas. ¿Qué lo motiva a Trump? ¿Será que ahora, repentinamente, le gustan los leones marinos?

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