Tras la derrota frente a España en la final del Mundial 2026, surgieron miles de teorías y especulaciones luego de que un análisis exhaustivo del partido revelara una serie de situaciones que despertaron dudas entre hinchas y especialistas.
Por Victorina Staudt Venchiarutti
Periodistas deportivos reconocidos en la Argentina, como Gastón Edul, ya salieron a desmentir y poner un freno a todas estas teorías. Según explicaron, los jugadores no tuvieron el tiempo suficiente para recuperarse tras el partido contra Inglaterra, el cansancio terminó pasándoles factura y la derrota fue una posibilidad propia de cualquier competencia deportiva.
También aclaró que, no es duda que todo el pueblo argentino estaba acostumbrado a los milagros futbolísticos y que muchos se quedaron con la ilusión de que los jugadores pudieran dar vuelta el partido para conseguir la victoria y llevar la cuarta estrella a casa.
Pero eso no logró cesar las sospechas. Muchos hinchas continuaron cuestionando el desarrollo del partido y sostuvieron que algunas decisiones arbitrales y situaciones del juego alimentaban la idea de que la derrota no había sido del todo justa. En redes sociales, millones de argentinos e incluso influencers españoles, como el streamer Dalas Review, compartieron sus reacciones y opiniones sobre lo ocurrido.
A partir de este detallado análisis surgieron distintas teorías que intentan explicar lo ocurrido. Si bien no existe una sola hipótesis que logre dar respuesta a cada una de las situaciones observadas, desde la ceremonia de apertura hasta la salida de los jugadores del campo de juego al finalizar el partido, todas presentan argumentos respaldados por audios filtrados y por información que ya era de conocimiento público.
No podemos dejar de lado el revuelo mundial que se generó tras la aparición de «el trapo»: una sábana de hotel cortada y pintada con aerosol en la que se leía la frase «Las Malvinas son argentinas». A raíz de este hecho, la AFA recibió una denuncia por parte de Inglaterra, ya que el reglamento de la FIFA prohíbe exhibir mensajes de carácter político o religioso durante las competiciones oficiales.
No cabe duda de que esta final del Mundial dejó muchas inconclusiones. Aunque todavía no se sepa con certeza qué ocurrió y continúen apareciendo situaciones que alimentan las sospechas sobre el desarrollo del partido, una cosa es clara: seremos los mejores ganando, pero también los mejores perdiendo. Argentina sigue siendo el mejor país del mundo.
