Con una nueva generación de cámaras desarrolladas exclusivamente para el rodaje de La Odisea, Christopher Nolan vuelve a desafiar los límites de la industria cinematográfica. La apuesta por filmar íntegramente en formato IMAX no solo representa un avance técnico sin precedentes, sino también una defensa del cine tradicional en una época dominada por los efectos digitales y la inteligencia artificial.
Pilar Holt
La Odisea es la obra cinematográfica que creó Christopher Nolan basada en la historia de Homero, escrita entre el siglo VIII y VII a.C., la historia sigue el viaje de diez años que hizo Odiseo para regresar a Ítaca y reunirse con su familia cuando finalizó la guerra de Troya. Durante la extensa travesía en la que debe lidiar con los obstáculos de los dioses y criaturas mitológicas, en el reino griego su esposa Penélope y su hijo Telémaco buscan desestimar la larga lista de pretendientes que quieren desposar a la reina y ocupar el trono.
La producción cuenta con actores y actrices destacados como Matt Damon (Odiseo), Tom Holland (Telémaco, el hijo de Odiseo y Penélope), Zendaya (Atenea, la diosa de la guerra y la sabiduría), Anne Hathaway ( Penélope, la reina de Ítaca y esposa de Odiseo) y Robert Pattinson (Antínoo, uno de los pretendientes de Penélope). Sin embargo, entre ellos hay una nueva estrella que está captando la atención de la industria: la cámara IMAX desarrollada especialmente para esta adaptación que promete cambiar la forma de filmar grandes producciones.

Charlize Theron, Matt Damon, John Leguizamo, Anne Hathaway, Samantha Morton, Lupita Nyong’o, Zendaya, and Tom Holland en el evento de La Odisea (2026).
La Odisea es la primera película comercial filmada íntegramente en formato IMAX, lo cual ofrece una calidad de resolución superior a cualquier formato pero a cambio la cámara es enorme, pesada y extremadamente ruidosa. Por esta razón Nolan le planteó estas cuestiones al CEO de IMAX, Rich Gelfon y les dio un nuevo desafío; “Si logran solucionar el problema de las cámaras, rodaré La Odisea 100% en IMAX”. Como resultado se diseñó una nueva generación de cámaras llamada IMAX Keighley. Estas son mucho más ligeras, ergonómicas y cuentan con una carcasa insonorizada que reduce drásticamente el ruido de los motores. La interfaz de usuario es totalmente digital con información precisa del estado de la cámara, la velocidad exacta de arrastre de la película, el tiempo restante de grabación, el voltaje, carga del sistema y temperatura del chasis.
“Filmar esta película fue una auténtica pesadilla. Somos los primeros en reconocerlo, pero en el buen sentido. Nos lo pasamos de maravilla rodeándola”, sostuvo el guionista en el CinemaCon 2026 en Las Vegas. A pesar de la ingeniería avanzada que se utilizó para la cámara, está aún tiene complicaciones en su uso ya que permite grabar aproximadamente tres minutos de metraje y reemplazarlo toma cerca de 20 minutos. Por otro lado el proceso de revelado y corte de la película de 70mm sigue siendo primitivo solo posible en el laboratorio FotoKem en Burbank en donde se hace un trabajo de postproducción para cortar las secuencias con una guillotina, empalmarlas con pegamento y finalmente digitalizar los rollos para generar las copias de la película en IMAX 70mm, 70mm tradicional, IMAX digital y digital estándar.

Christopher Nolan y su equipo de rodaje con la cámara IMAX Keighley.
En una era tecnologica como lo es en la actualidad es normal pensar que el cine abuse de nuevas tecnologias como el CGI o la inteligencia artificial para agilizar el plan de rodaje y depender de la postproduccion. Sin embargo Christopher Nolan es un director que no depende ciegamente de estas herramientas. La preproducción es una verdadera obra de arte que le permite a la audiencia a entrar al mundo de Odiseo con indumentaria, locaciónes y un barco real en el agua. A lo largo del rodaje se utilizaron planos estrategicos para que personas comunes parecieran grandes Cíclopes «La forma en la que filmaron eso fue increible» (TomHolland), «Nosotros estabamos ahí y aún asi no sabemos como lo hicieron» (Anne Hathaway).
A pesar de los obstáculos, este formato cinematográfico ofrece una experiencia más inmersiva, mayor nitidez, detalle, rango dinámico, resolución, mayor potencia de proyección, mejores sonidos y pantallas en gran formato. Después de todo, estos profesionales del cine viven bajo una única filosofía:“Hacelo grande o andá a casa”. Y con ello, un presupuesto de 250.000.000 de dólares, una nueva cámara de 500.000 dólares, 610.000 metros de película, una travesía por el mundo (Grecia, Italia, Escocia, Islandia, Sahara Occidental, Malta, Marrueco y Los Ángeles) y mucho trabajo por parte de profesionales se logró una adaptación de La Odisea digna de la viralización en redes.
La Odisea demuestra que la innovación no siempre consiste en reemplazar los métodos tradicionales, sino en perfeccionarlos. La nueva cámara IMAX Keighley representa un avance tecnológico que amplía las posibilidades del cine sin abandonar la esencia del formato analógico. Con esta producción, Christopher Nolan reafirma su compromiso con una experiencia cinematográfica inmersiva y establece un nuevo estándar para las superproducciones, demostrando que la combinación entre ingeniería, diseño y creatividad todavía puede transformar la manera de contar historias en la pantalla grande convirtiendo ente formato en un sello de prestigio para las grandes producciones de Hollywood. Si se trata de una moda pasajera o no el tiempo lo dirá, pero por el momento se trata de una forma efectiva de marcar diferencia entre la experiencia del cine y ver películas en el salón de casa.
