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Somos todos Messi

En un último baile que parece interminable, el mejor jugador argentino de todos los tiempos sigue haciendo magia en la Copa del Mundo. Es el máximo goleador de los mundiales y el hombre más querido del universo.

Por Rodrigo Calegari

Un 22 de junio, Maradona le ponía la firma al mejor gol que se haya visto en la historia de los mundiales. Desparramaba ingleses, les metía un gol con la mano y la herida de Malvinas recibía por lo menos una caricia divina.

Un 22 de junio, Messi le ponía la frutilla que le faltaba a su torta inagotable de récords, se instalaba con dos goles ante Austria como el máximo goleador de la historia de los mundiales. A dos días de cumplir 39 años que agigantan su leyenda.

Desde que murió Maradona, el 25 de noviembre del 2020, Messi supo con un simple gesto en el Camp Nou, cargarse sobre sus espaldas la estampita de ídolo que rubricaría en Qatar con un Mundial extraordinario y nivel extraterrestre.

Las calles inundadas de argentinos le dieron ese aura que sólo tienen los grandes, la del primero hay que saber sufrir y después amar, cómo dice el tango. Hoy somos todos Messi y Messi es todos nosotros.

Cuando desembarcó en el Inter Miami, un club de poca monta para su currículum, Messi empezó a jugar este Mundial. Sabe, como todos nosotros sabemos, que es el último, aunque quisiéramos que este amor no termine nunca, como dijo Maradona en su despedida del fútbol.

Somos todos Messi porque es uno de esos tipos que uno quiere desde que era un chico, lo vio crecer, lo vio brillar y hacer grande a clubes como el Barcelona y una tras una las frustraciones con la celeste y blanca. Lo vio luchar y lo vio retirarse después de esa final (otra final) perdida en la Copa América del 2016, cansado de la derrota, la crítica y la injusticia.

Y ahí nació el otro Messi, el de la empatía y las lágrimas por la Selección. Se le dio la Copa América donde se sacó la mochila del fracaso para ponerse el traje del éxito. Y así fue al Mundial, a ganarlo. Y lo ganó.

En Estados Unidos, todos son Messi. No hay ninguno de los grandes de la música, el cine, el arte y el deporte que no la choluleen para tener en su repisa la foto con el más grande. El amo y señor del deporte más popular del mundo.

Messi ya demostró que es superior a Maradona, tuve la desfachatez de escribir en 2010, cuando Messi ni siquiera había jugado su segundo Mundial. Pero Messi reinventó todo, cambió críticas por amor puro dando siempre el ejemplo. Y aprendió a disfrutar con la pelota porque nosotros ya no le exigimos que gane o que se vaya.

Hay que mirar y disfrutar, las últimas imágenes del señor fútbol, el del antes y el después, el de todos los récords, el argentino de casi 39 años, que un 22 de junio, mientras disfruta de su sexto mundial, sigue haciendo goles, sonriendo, levantando sus dedos para agradecerle al cielo.

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