Entre playas, calles de piedra y vistas al mar, Tossa de Mar se convirtió en uno de esos lugares que no se olvidan. Un destino ideal para disfrutar en familia y desconectar.
Por Constanza Figueras

Vista de la playa y el casco antiguo de Tossa de Mar, uno de los pueblos más lindos de la Costa Brava.
Tossa de Mar es una localidad ubicada en la provincia de Girona, en Cataluña, y forma parte de la reconocida Costa Brava. Durante el verano, recibe a miles de turistas que buscan disfrutar del mar, el buen clima y un entorno que mezcla naturaleza e historia en un mismo lugar.
Uno de sus principales atractivos es la Vila Vella, el casco antiguo del pueblo, rodeado por murallas medievales que se conservan en muy buen estado. Sus calles empedradas, miradores y construcciones antiguas hacen que caminar por esta zona sea una de las actividades más elegidas por quienes visitan el lugar.
En cuanto a sus playas, Tossa de Mar ofrece varias opciones, siendo la Playa Grande la más conocida y accesible. Se encuentra frente al centro del pueblo y se caracteriza por sus aguas claras y su vista directa al casco histórico. Además, en los alrededores hay calas más pequeñas para quienes buscan un ambiente más tranquilo.
A diferencia de otros destinos más masivos, Tossa de Mar mantiene un equilibrio entre movimiento turístico y calma. Su tamaño, su oferta gastronómica y su entorno natural lo convierten en una opción ideal para quienes quieren disfrutar del verano sin perder el encanto de un pueblo costero.
